Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n. 401.
¿En qué consiste la dimensión social del hombre?
Junto a la llamada personal a la bienaventuranza divina, el hombre posee una dimensión social que es parte esencial de su naturaleza y de su vocación. En efecto, todos los hombres están llamados a un idéntico fin, que es el mismo Dios. Hay una cierta semejanza entre la comunión de las Personas divinas y la fraternidad que los hombres deben instaurar entre ellos, fundada en la verdad y en la caridad. El amor al prójimo es inseparable del amor a Dios.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.400.
¿Qué son las estructuras de pecado?
Las estructuras de pecado son situaciones sociales o instituciones contrarias a la ley divina, expresión y efecto de los pecados personales.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.407-410
¿Qué es el bien común?
Por bien común se entiende el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible, a los grupos y a cada uno de sus miembros, el logro de la propia perfección.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.97.
¿Cómo colabora María al plan divino de la salvación?
Por la gracia de Dios, María permaneció inmune de todo pecado personal durante toda su existencia. Ella es la «llena de gracia» (Lc 1, 28), la «toda Santa». Y cuando el ángel le anuncia que va a dar a luz «al Hijo del Altísimo» (Lc 1, 32), ella da libremente su consentimiento «por obediencia de la fe» (Rm 1, 5). María se ofrece totalmente a la Persona y a la obra de Jesús, su Hijo, abrazando con toda su alma la voluntad divina de salvación.
- Detalles
http://www.hogardelamadre.org
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.98.
¿Qué significa la concepción virginal de Jesús?
La concepción virginal de Jesús significa que éste fue concebido en el seno de la Virgen María sólo por el poder del Espíritu Santo, sin concurso de varón. Él es Hijo del Padre celestial según la naturaleza divina, e Hijo de María según la naturaleza humana, pero es propiamente Hijo de Dios según las dos naturalezas, al haber en Él una sola Persona, la divina.
- Detalles
http://www.hogardelamadre.org
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.96.
¿Qué significa «Inmaculada Concepción»?
Dios eligió gratuitamente a María desde toda la eternidad para que fuese la Madre de su Hijo; para cumplir esta misión fue concebida inmaculada. Esto significa que, por la gracia de Dios y en previsión de los méritos de Jesucristo, María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción.
- Detalles
http://www.hogardelamadre.org
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.95
¿por qué María es verdaderamente Madre de Dios?
María es verdaderamente Madre de Dios porque es la madre de Jesús (Jn 2, 1; 19, 25). En efecto, aquél que fue concebido por obra del Espíritu Santo y fue verdaderamente Hijo suyo, es el Hijo eterno de Dios Padre. Es Dios mismo.
- Detalles
http://www.hogardelamadre.org
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.85-93
¿Cómo expresa la Iglesia el misterio de la Encarnación?
La Iglesia expresa el misterio de la Encarnación afirmando que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre; con dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la Persona del Verbo. Por tanto, todo en la humanidad de Jesús –milagros, sufrimientos y la misma muerte– debe ser atribuido a su Persona divina, que obra a través de la naturaleza humana que ha asumido.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n.85-93
¿Por qué el Hijo de Dios se hizo hombre?
El Hijo de Dios se encarnó en el seno de la Virgen María, por obra del Espíritu Santo, por nosotros los hombres y por nuestra salvación: es decir, para reconciliarnos a nosotros pecadores con Dios, darnos a conocer su amor infinito, ser nuestro modelo de santidad y hacernos «partícipes de la naturaleza divina»
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.84
En la Biblia, el título de «Señor» designa ordinariamente al Dios soberano. Jesús se lo atribuye a sí mismo, y revela su soberanía divina mediante su poder sobre la naturaleza, sobre los demonios, sobre el pecado y sobre la muerte, y sobre todo con su Resurrección. Las primeras confesiones de fe cristiana proclaman que el poder, el honor y la gloria que se deben a Dios Padre se le deben también a Jesús: Dios «le ha dado el nombre sobre todo nombre» (Flp 2, 9). Él es el Señor del mundo y de la historia, el único a quien el hombre debe someter de modo absoluto su propia libertad personal.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.82
«Cristo», en griego, y «Mesías», en hebreo, significan «ungido». Jesús es el Cristo porque ha sido consagrado por Dios, ungido por el Espíritu Santo para la misión redentora. Él es el Mesías esperado por Israel y enviado al mundo por el Padre. Jesús ha aceptado el título de Mesías, precisando, sin embargo, su sentido: «bajado del cielo» (Jn 3, 13), crucificado y después resucitado, Él es el siervo sufriente «que da su vida en rescate por muchos» (Mt 20, 28). Del nombre de Cristo nos viene el nombre de cristianos.
- Detalles
http://www.hogardelamadre.org Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.73-78 El hombre, tentado por el diablo, dejó apagarse en su corazón la confianza hacia su Creador y, desobedeciéndole, quiso «ser como Dios» (Gn 3, 5), sin Dios, y no según Dios. Así Adán y Eva perdieron inmediatamente, para sí y para todos sus descendientes, la gracia de la santidad y de la justicia originales.
- Detalles
Cápsula del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
n. 66-72
- Detalles
Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.57. Si Dios es todopoderoso y providente ¿por qué entonces existe el mal? Al interrogante, tan doloroso como misterioso, sobre la existencia del mal solamente se puede dar respuesta desde el conjunto de la fe cristiana. Dios no es, en modo alguno, ni directa ni indirectamente, la causa del mal. Él ilumina el misterio del mal en su Hijo Jesucristo, que ha muerto y ha resucitado para vencer el gran mal moral, que es el pecado de los hombres y que es la raíz de los restantes males.
- Detalles
Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.44-49
¿Cuál es el misterio central de la fe y de la vida cristiana?
- Detalles
Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica n.43.
¿Qué consecuencias tiene creer en un solo Dios?
Creer en Dios, el Único, comporta: conocer su grandeza y majestad; vivir en acción de gracias; confiar siempre en Él, incluso en la adversidad; reconocer la unidad y la verdadera dignidad de todos los hombres, creados a imagen de Dios; usar rectamente de las cosas creadas por Él.
Página 1 de 5



